Tradición y Folklore de La Pernía

Entre las tradiciones populares predominan aquellas celebraciones que acompañadas de música y canticos solicitaban por las casas de los diferentes pueblos de La Pernía aguinaldos con el fin de festejar diversos acontecimientos.


Tradiciones de La Pernía

Los Navisarios

Reunión de todos los habitantes de San Juan de Redondo, como recuerdo a D. Baltasar de Mier, natural de dicho pueblo, el cual donó al concejo varias fincas.

Estas fincas eran sacadas anualmente a pública subasta. 

El importe se empleaba en convidar a todo el pueblo con vino en unas copas que donó dicho señor, de plata y que en grabado pone 'B. de Mier al Concejo de San Juan de Redondo 1847'. 

La mojonera 

Lo que hoy es una tradición surgió de un pleito entre Redondo y Brañosera que se dió en 1575, cuya sentencia estableció que los vecinos debían revisar y renovar cada 9 años la situación de los mojones o apeos que delimitan los territorios en disputa. 

Cada 9 años, se fija un día en el mes de septiembre para la celebración de esta tradición que reúne a vecinos de Redondo y Brañosera en el Sel de la Fuente, para revisar los mojones que permiten disponer de un espacio común para el pasto de los ganados. 

Se buscan los mojones, se limpian y se recolocan. 

Comen por separado los dos pueblos y tras la comida los de un concejo ofrecen vino a los del otro en unas copas de plata que se utilizan sólo para este ritual.


El Mayo

"El primer domingo de Mayo, los mozos del pueblo, previa autorización correspondiente colocan el tronco del árbol más alto del monte, en la plaza de El Rollo. 

Al acto de pinarle asisten también las mozas, que cantan sus coplillas satíricas igual que en bodas. 

Durante los domingos, siguientes del mes, se reunen los mozos al pie de él para 'regarle'. 

También se coloca, cuando visita alguna personalidad el pueblo o [en] la toma de posesión de un sacerdote [...]" 

El Ollón

"Reunión de mozas el día 17 de Enero, San Antonio.

Cada moza aporta lo previamente convenido para preparar un ollón: tocino, piqués, chorizos, costilla, etc. a ser posible nabos, que se cogen de la tierra más próxima sembrada"


Bodas
Las bodas eran uno de los acontecimientos más importantes en la vida del pueblo ya que de forma directa o indirecta participaba el pueblo entero. 

La noche antes de la boda los amigos y padrinos enramaban con un arco de hiedra la puerta de entrada a la casa de los padres de la novia y cantaban la Enhorabuena. 

Por la mañana antes de la misa, la juventud iba acompañando a los novios con sus canciones hasta la Iglesia. 

Al salir se celebraba un baile al son de pandereta y tamboril o se jugaba bolos hasta la hora del festín, en casa de la novia. 

A la hora de la comida se iba a cantar a los invitados para que dieran dinero. 

Con este dinero se hacía después una cena. 

Las bodas se solían celebrar en septiembre u octubre, una vez finalizada la cosecha y con dinero reciente en el bolsillo. 

Cada boda duraba unos días: antes, para preparar los cantores y después para gastar lo que te daban.

Los Reyes

El día cinco de Enero por la tarde los mozos del pueblo se reunían para recorrer todas las casas del pueblo y pedir el aguinaldo. 

Primero se dirigían a casa del cura y a continuación a la del resto de los vecinos. 

Una vez en la puerta, los mozos preguntaban ¿Cantamos o rezamos? 

Si no había habido recientemente una defunción en la casa los mozos cantaban "los Reyes". 

Los vecinos les obsequiaban con huevos, torreznos, tocino, chorizo... y algunos con dinero. 

Con todo lo conseguido se preparaba una cena en casa de alguna vecina y con el dinero se compraba vinos y licores. 


Las Marzas 

Las marzas son reuniones de mozos que en uno o dos grupos, recorren las casas de su pueblo pidiendo un dinerillo, o unas viandas, frecuentemente huevos y chorizos, con el que celebrar algunas meriendas los días siguientes al primero de marzo como despedida del invierno. 

Al son del tambor entonaban esta canción con sus variaciones en letra y ritmo dependiendo del pueblo:

Si nos dan la licencia señor cantaremos

con mucha prudencia las marzas diremos.

Si es descortesía o es desobediencia

en casa de nobles cantar sin licencia.

Ya se acaba el tiempo de las nuestras fiestas

y nos viene el tiempo de las penitencias.

Marzo florido seas bienvenido

las cuarentenas Santas y buenas.

Mozos robustos pálidas doncellas

ya se acaba el tiempo de nuestras fiestas.

Ya nos viene el tiempo de la cuarentena

de coger los rosarios y de ir a la iglesia.

Marzo florido seas bienvenido

Marzo florido seas bienvenido.

Traemos un burro cargado de nada

no ronca por hierba paja ni cebada

que ronca por huevos chorizos y magras

que ronca por vino tortas y tajadas:

Al pasar por el puente nos tiró la carga

como era de huevos no nos quedó nada.

Se acaban las Marzas las marzas se acaban

guardemos la fiesta huevos a la cesta.


Folklore de La Pernía

Además de estas tradiciones La Pernía posee  gran cantidad de jotas, canciones de ronda y romances que se recitaban o cantaban en las largas noches de invierno cuando familias, vecinos o amigos se reunían después de cenar.
Cualquier momento de reunión para una celebración, ya fuera  profana o religiosa era motivo para cantar y bailar.
Los mozos acompañaban las canciones con tambor y las mozas con la pandereta a la vez que cantaban.
Por lo que se refiere a los bailes hay dos tipos principales: baile " a lo pesao" es un baile lento como indica su nombre y viene a ser una especie de jota de montaña.
El "baile a lo ligero" es alegre, rápido, movido forzado por el ritmo que se aplica y acompañado de canciones gráciles y variadas.
Entre los múltiples romances que se narraban o cantaban en La Pernía, pueden leerse dos de ellos en el Centro de Recepción del Visitante: La Venganza del Conde y El Romance de Casavegas.