Cueva del Cobre

Santa María de Redondo

Durante muchos años (y aún a día de hoy) es considerada y mentada como el nacimiento del río Pisuerga a pesar de que en 1982 se demostró que en ella surge el Pisuerga cuyo nacimiento se haya en Covarrés y cae en el sumidero de Sel de la Fuente, unos km más arriba.

El camino hasta la cueva no es recomendable para niños menores de 4 años si no están acostumbrados a andar o no se dispone de mochilas, carros y otros aparatos.

Son 13,5 km de sendero con inclinaciones cuyo tránsito lleva entre 3 y 5 horas dependiendo del paso y de nuestro estado físico.

Una vez en la cueva nos encontramos un monumento natural practicable en gran longitud aunque es desaconsejable internarse en ella más allá de donde alcanza la luz sin poseer adecuados conocimientos de espeleología.

Desde Cervera de Pisuerga toma la Carretera Burgos-Potes, una vez en La Pernía, deja atrás San Salvador de Cantamuda y toma la carretera que va hacia la izquierda donde ya veremos señalizada la Cueva del Cobre o del Coble.

Continua por esa carretera pasando por Tremaya, San Juan de Redondo y Santa María de Redondo, al salir de este último pueblo veremos el aparcamiento señalizado.

Toma la pista de tierra que transcurre por la derecha, cruza el Arroyo Peñalba y continua hasta que te encuentres un cruce donde deberás tomar el camino de la izquierda.

En el siguiente cruce toma el ramal de la derecha. Pronto te encontrarás con un arroyo cruzado por una pasarela de madera, asciende por el camino y en el cruce toma el camino de la izquierda.

El camino está señalizado hasta la boca de la cueva.

Para el trayecto de vuelta toma el mismo sendero por el que has venido hasta las cercanías de las ruinas de un antiguo chozo donde una señal nos indicará el camino a tomar.

Encontrarás grandes muelas de molino que durante siglos fueron fabricadas en este valle. 

Este camino da salida a un claro, cruza una pasarela y avanza un poco más hasta llegar a la Campa de Colla Cobre. 

Toma el camino de la iquierda y atraviesa dicha campa para llegar a una pista que desciende  por el interior de un robledal hasta el punto en el que nos desviamos en la ruta de ascenso.