Peñas del Moro-Cueva de Viarce

Santa María de Redondo

Son estas peñas el escenario de la leyenda, que cuenta como un pastor de religión musulmana cuidaba las ovejas de su amo en el lugar conocido como Valle de Viarce.

Le sorprendió una fuerte tormenta y encontró cobijo en una cueva a la que posteriormente se le llamaría Cueva de Viarce.

De repente se le apareció una hermosa mujer que decía ser enviada de Diós y le otorgó una misión: debía abandonar su fe musulmana, peregrinar a Roma para ser bautizado por el Papa y regresar a aquel lugar para fundar un monasterio.

Juan Peña, que con este nombre fue bautizado, cumplió su misión fundando el convento del Corpus Christi, donde depositó la imagen de la Virgen de Viarce, con la condición de que si el monasterio desaparecía, la imagen se llevara al pueblo de Santa María de Redondo.

Los vecinos de San Juan de Redondo no estuvieron de acuerdo con esto pues ellos también deseaban albergar la imagen de la Virgen.

Llegaron a un acuerdo por el cual el 18 de mayo de cada año se cambiaría a la imagen de parroquia.

Pero cada vez que intentaban sacar la imagen de la Iglesia de Santa María para llevarla a la iglesia de San Juan comenzaba una gran tormenta con rayos, truenos y ventiscas.

No quedó más remedio que aceptar que la Virgen de Viarce quería quedarse en Santa María de Redondo.