Viborera azul

La viborera azul (Echium italicum subsp. cantabricumes una especie extremadamente sensible a los cambios en su hábitat.
Para sobrevivir necesita humedad, altitud, lugares escarpados, bajas temperaturas y zonas humbrías.
La Vivorera azul de Piedrasluengas, como se le conoce en castellano es endémica de la Montaña Palentina y se ubica en esta localidad en una microreserva creada con el fin de protegerla.

Fueron las investigaciones del botánico jesuita, Manuel Láinz y el biólogo Francisco Javier Fernández Casas quienes describieron esta joya de la naturaleza en la pasada década de los setenta.

En 2009 los datos aportaban una cifra de unos 3000 ejemplares distribuidos en varias poblaciones cántabras y palentinas.

Conscientes de los datos que puede aportar esta planta para analizar la evolución del cambio climático se colocaron miniaparatos de medición, similares a pequeñas estaciones meteorológicas, en las inmediaciones del hábitat de la Echium Cantabricum.

De este modo, se pueden recoger mediciones científicas en aspectos como la temperatura, la humedad y la radiación solar.